Recuerdos del corazón perdido



Santiago es un adolescente que tiene un secreto: un espíritu lo acompaña desde que tiene memoria. Geppe, quien no puede alejarse de Santiago y no puede ser percibido por nadie más, ansía volver a la vida, y estará dispuesto a lo que sea con tal de lograrlo. Trilogía: El Devorador de Almas Año: 2014 Género: Sobrenatural, fantasía, romance, suspenso Páginas: 208 Edad recomendada: 12+ Extracto: Mi memoria se cae en pedazos. He vivido tanto tiempo que ya no recuerdo cómo era mi vida antes del gran cambio. Mi tiempo detenido me hace eterno. Para los de mi clase, el tiempo simplemente deja de fluir llegado el momento. Ese momento en el que ya no solo formas parte de este mundo, sino también del otro. Ah, el mundo de los espíritus, de esas energías misteriosas que nos permiten obtener poder… Es tan triste que recuerde más la lógica de ese otro mundo que de éste. A decir verdad, en este momento me resulta más real. Cada vez pierdo más vínculos con este mundo, cada vez olvido más cómo funcionaban mis propios sentidos. Hace mucho que no he sido capaz de tocar algo. El tacto, ¡oh, Jeerah! Cómo extraño sentir, palpar, acariciar… Ya no recuerdo cuál era la diferencia entre frío y caliente, entre terso y áspero o entre algo blando y algo duro. Ni siquiera recuerdo la sensación del dolor… ¡El dolor! Ahora solo me queda la angustia, el sufrimiento interno, una melancolía de la que no soy capaz de desprenderme. En cierto modo, he sido condenado. He sido condenado. He sido condenado. ¿Y por quién? ¿Quién me hizo lo que soy? ¿Quién me provocó todo este padecimiento? No, no quiero pensar en eso. Solo consigo irritarme al hacerlo, pues él ya no está más con los vivos, y adonde se ha ido yo no podría seguirle jamás. Me desvanezco. No tengo cuerpo y así me desvanezco en el aire, en el agua, en la tierra, en el fuego. Me desvanezco lenta e irremediablemente, a sabiendas que algún día me perderé por completo, pero que ese día está todavía distante de mi presente. Eso es lo que más me mortifica, la espera. La eterna espera por la muerte. Desesperante y vacía. ¡Estoy aquí sin estarlo en realidad! Basta. Basta. Basta. Si continúo así terminaré perdiéndome a mí mismo mucho antes que llegar a desaparecer por completo. Es un proceso peligroso, debo tener cuidado de no perder la razón. Después de todo, yo mismo soy un ser oscuro. Mi luz se ha extinguido hace mucho tiempo, solo me quedan las tinieblas. Sobre la autora: Ana Triveño Gutiérrez es una escritora independiente que se dedica a escribir novelas de narrativa fantástica. Es conocida por iniciar su carrera literaria a sus 17 años. Nació el 11 de septiembre de 1991 en Cochabamba, Bolivia.